Algo que hace tiempo prometí
Bueno pues aquí está, una de esas entradas que tenía pendiente (no, aún no es esa, Carlos ;)), porque con el curso nuevo hay nueva agenda, y empieza otra lista como esta, de las canciones que voy cantando sin darme cuenta (o dándome, qué más dará). No hay nada más que añadir, cuando consiga un poquito más de tiempo para el blog (este y su hermano mayor) ya lo pondré bonito y eso =)
- Born to run
- Goodbye my lover
- Thunder road
- Ironic
- Be my baby
- Enjoy the silence
- Layla
- Mr Bojangles
- No woman, no cry
- One
- She moves in her own way
- Supernatural superserious
- Big yellow taxi
- A hard rain's gonna fall
- Creep
- Daysleeper
- How to save a life
- I will make you cry
- Kids
- Let the river run
- Lily
- Maggie may
- Mr Tambourine man
- No buses
- Romeo & Juliet
- The wrestler
- To love somebody
- Up to me
- Walk of life
- With or without you
- A certain romane
- Ae fond kiss
- Back to black
- Blowin' in the wind
- Brilliant disguise
- Cocaine
- Con lo poco que quedaba
- Con mis manos
- Easy skankin'
- El blues de la generación perdida
- Exodus
- Fever
- Fix you
- Fluorescent adolescent
- Gold lion
- Hallelujah
- Harvest moon
- Help!
- Hey Jude
- Hey ya
- Imitation of life
- I'm like a bird
- It's my life
- Junkie doll
- Kiss me
- Knockin' on heaven's door
- La revolución sexual
- Learning to fly
- Leave before the lights come on
- Let it be
- Like a rolling stone
- Losing my religion
- Lucky
- Man on the moon
- Manamaná
- Mejor mañana
- Moriría por vos
- My baby just cares for me
- No past land
- Nobody knows you
- Non quero perderte
- Over my head
- Perfect
- Perfect day
- Revolución
- Señorita
- Serenade
- Sick of love
- Smile
- Sombras en retales
- Stand by me
- Stuff is messed up
- Sunshine of your love
- Take me home
- Take my love with you
- The end of the world
- They don't believe
- Three little birds
- Time for heroes
- Toy soldier
- Umbrella
- Wake me up when september ends
- Walls are tired
- When the sun goes down
- When you say nothing at all
- Yellow lemon tree
- Zombie
La voz de un rostro
Me llamó la atención la visión de aquel rostro, de aquella persona, hablando con una voz que para mí no le pertenecía, no era suya por el simple hecho de que yo conocía esa voz pero no esa cara... Pensé que aquello no era nada nuevo, ya me pasó en su día con la Fórmula 1 y Gonzalo Serrano, con los deportes de Cuatro y Manolo Lama, y quién sabe qué habría pasado si a Constantino Romero no le hubiese acompañado siempre su imagen...
Pero también me ha pasado a la inversa, asombrarme de las voces pertenecientes a caras que sí me son familiares. Descubrir que un anciano por el que nadie daría un duro tiene una voz desgarradora, o caer en la cuenta de que esa voz grave es de ese rubito con cara de bueno.
Sin embargo, casi nunca reparo en las voces de mi alrededor, ¿será porque suenan como yo espero que lo hagan? ¿es eso posible?
Seguí pensando en ello, en cantantes, en amigos, en presentadores o en familiares, llegué a la conclusión de que la voz es una de esas cosas que si alguien tiene se valora, pero si no, no se le da importancia. Al fin y al cabo, lo importante es lo que uno diga.
Segundas partes no suelen ser buenas
Los que leeis esto (creo que no tengo ningún lector anónimo) sabéis que la ciudad donde vivo además de ser imaginaria, es un micromundo. Esto significa que no suele haber grandes eventos.
Aun con todo el lugar es conocido por ciertas cosas:
- La típica pregunta "Ah ¿pero existís?"
- El frío
- El jamón
- David Civera
Y sí, hace mucha publicidad, pero eso no quiere decir que nadie le deba nada y más de una vez he visto como se le echaba en cara a alguien que daba su opinión (no favorable) del Civera que no se podía decir eso porque el se volcaba con la ciudad y todos deberíamos apoyarle.
Sé que esto no es excusivo ni de aquí, ni del susodicho, pero tengo algo claro, ni compraré un disco de David Civera porque sea paisano, ni compraré un disco de U2 porque Bono sea una maravillosa persona que se porta bien con el 3º mundo, si lo hago, será porque realmente me gusta aquello por lo que voy a pagar.
Espero que mi razonamiento os haya quedado tan claro como parece estar en mi cabeza, porque al parece no todo el mundo lo ve así.
Hace quizás unos meses, en una conversación entre amigos, alguien habló de un concierto próximo, de un grupo de aquí, visto que algunos de los presentes nunca habían oído hablar de él, yo no pude evitar dar mi opinión "Hay algo en el Tube, y sinceramente, o la calidad del vídeo es muy mala, o no es que suenen muy bien". Ante esto, otra de las allí presentes me dijo que entonces seguro que era el vídeo porque ellos eran lo más de lo más y sonaban perfectamente. Yo sabía perfectamente cómo era lo que había visto, sabía que la calidad era malérrima, pero también sabía que aunque hubiese estado en HD con Dolby Surround no hubiese aguantado la canción entera.
En aquellos momentos lo dejé pasar, y probablemente lo volvería a hacer, pero ahora todo el mundo aquí sabe quienes son, y a la mayoría les gusta. Yo seguiré sin escuchar una de esas canciones entera, pero para gustos los colores, lo que me preocupa más es que se están convirtiendo en una especie de "protegidos" como David Civera, con el añadido de que estos son más o menos de mi edad, y eso hace que aún tengan que parecerme más megaguays porque los conozca.
En fin, ojalá les vaya bien, añadiría un "con otro tipo de música" pero me conformaré con pedir que se les valore por lo que hagan en ese campo, cuando de ese campo se trate.
Manías de yo
Hace 20 días que no escribo aquí, y eso que cuando empecé quería mantener mi entrada diaria, por corta que fuera... En fin, ya conocéis algo muy típico de mí, la inconstancia para algunas cosas, grandes murales sin acabar, comienzos de historias que descansan en un cajón, puzzles cuyas piezas nunca llegaron a estar unidas.
Pero contra mi manía de empezar cosas y no acabarlas, tengo otra, la de hacer listas, de muchas cosas, de libros que he leído, de canciones que canto sin darme cuenta, de cosas que me hacen ser yo (donde por supuesto se incluye proponerme cosas que nunca termino haciendo), de películas, y, este año, de cosas que me gustaría hacer este verano.
Puede que no las cumpla todas, de hecho es muy posible, pero lo intentaré (o eso me digo), y si no las termino a tiempo, siempre me quedará el resto del año, y el que viene, y el siguiente...
El día que eché a un caracol de casa
Hace un par de días, apareció un caracol en las ensaladas, inocente de mí lo guardé para soltarlo el fin de semana en su habitat natural. Acomodé una fiambrera, con lechuga, con agua, lo tapé dejandole una rendija. Ayer le cambié la ensalada, por hojas de espinaca, le limpié la fiambrera, y lo volví a meter.
Esta mañana me desperté, la ranurilla par que no se ahogase era grande, no recordaba haberla dejado así. Dentro seguían las hojas, ni rastro del caracol. Lo ví, estaba al lado, lo recojo, lo vuelvo a meter, todos contentos.
Dispuesta a limpiarlo si ha dejado rastro por la mesa, hay un ligero rastro brillante, pero no en la mesa, está en mi libro, mi libro de 17,50, el mismo que ahora no tiene esquinas porque cierto bicho ha decidido que eran mejores que sus hojas de espinaca.¿Lo peor? Ni siquiera puedo echarle la bronca, me mira parsimoniosamente desde la caja, le da igual. Le dará igual, pero no va a volver a su habitat, o eso, o es el caracol más viajero del mundo...
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